¿En qué consiste?
La soldadura TIG (Tungsten Inert Gas) utiliza un electrodo no consumible de tungsteno y un gas inerte como protector. Este gas evita que el oxígeno del aire entre en contacto con el baño de fusión, lo que garantiza uniones limpias y de gran calidad. Es un proceso ideal para trabajos que requieren precisión y acabado impecable.
¿Qué ventajas tiene?
El principal beneficio es la obtención de cordones resistentes, dúctiles y de alta protección contra la corrosión. También reduce la generación de escoria, deformaciones y humos, facilitando que el soldador tenga visibilidad constante del punto de trabajo. El resultado es un acabado uniforme y limpio, con menor necesidad de retoques posteriores y una reducción de los costes de producción.
¿Para qué materiales se utiliza?
La técnica TIG es especialmente utilizada en acero inoxidable, aluminio y aleaciones ligeras, pero también en metales ferrosos y no ferrosos. Se adapta muy bien a prendas que necesitan grandes aportaciones de soldadura con máxima calidad.












